Desde hace más de 50 años la familia Quezada celebra tradicional encuentro familiar

AZUA.- Las hojas, unas 500 descendientes, que el árbol genealógico de los 27 Quezada dejaron como legados a la sociedad dominicana.

 Todos parecían niños desde los verdaderos niños a los mayores y viejitos, no había diferencia, volvieron a vivir sus primeros años de existencia.

 El encuentro de confraternidad denominado “Inmensamente Quezada” dedicado este año al tronco del apellido Quezada, Don Pedro Ramón (Chichi), se concentró en el Club de los Comerciantes de éste municipio. 

 La actividad que transcurrió entre cuentos, anécdotas, risas y discursos de cada representante de la familia Quezada, fue una dinámica de conocerse entre sí, ya que son muchos. Fue en ese momento histórico de unión familiar, en la que el benjamín de los (Quinquiro), Alberto Quezada Méndez (Alqueme) dijo que éste encuentro de regocijo familiar en Semana Santa, es para fortalecer la fe en Dios y las enseñanzas de los troncos de la familia que es, resaltar los lazos de amistad y honestidad.

 “Mi padre Juan Isidro Quezada, siempre nos decía que después de la educación, el otro legado que les dejó es, la honestidad, amor al trabajo e unión familiar”, agregó Alqueme. 

El primer encuentro de la familia Quezada, se realizó el nueve de julio de 1963. 

 Entre comida, música sacra de la época de Samana Santa y merengues, así como oraciones, siguieron los Quezada su celebración en honor además, de Ángel Teódulo (Tolón), Doña Linda, Federico Augusto, Vivian Amarilis, Digna Daniela, Ángel Darío, Carmen Nelia, Ana Viola, Guidolomero (Kikirrí) y Ana Mencía entre otros. 

 Pero lo más emotivo del encuentro, fue cuando rodaron por las mejillas gotas de lágrimas negras, por el rímel de los ojos de libertad Quezada, quien al recordar los que se han ido dijo que el mejor legado entre todos nosotros fue “la unión familiar”. 

 Al caer la tarde, la fiesta familiar seguía entre tragos (solo permitido) después del suculento banquete de 7 tipos de carnes, acompañados con víveres, arroz, salcocho y otros alimentos.

 Fue un evento emotivacional que concluyó con la expresión de “fortaleciendo la familia, fortalecemos el país, loor a los troncos de la familia Quezada”. 

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